El joven amigo Javi me preguntaba si se puede usar cerveza en las
recetas de cocina. Le dije que ya publiqué mi receta de risotto con
cerveza, pero ahora se me ha ocurrido proponeros otra posibilidad: un
estofado.
En una olla pondremos lo típico en estos casos: aceite
de oliva, una cebolla picada finamente, dos apios y dos o tres
zanahorias. Si puedes usar una picadora, mejor que mejor y más rápido.
Se sofríe a fuego medio, añadiendo un poco de sal para que las verduras
suelten jugo, y cuando estén doraditas se pone el estofado troceado.
Lo normal es utilizar el estofado de ternera,
y en este caso yo suelo cortarlo un poco más fino que el que se suele
comprar en las carnicerías o supermercados. Pero también se puede usar ciervo o jabalí:
son carnes que se encuentran con cierta facilidad en forma de
congelados, y suelen ser bastante baratas, unos 10-12 Euros al quilo, ya
que para ello se usan partes no muy nobles de la pieza de caza, es
decir, nada de solomillo. Pero el sabor es espectacular.
Una vez
dorada la carne se salpimienta, se añaden un par de cucharadas de harina
y se remueve el todo con un cucharón de madera, mirando mientras de
romper un poco, si es posible, las piezas más grandes de verdura que
pueden haber quedado. Se añade entonces un poco de concentrado de tomate
y se vacía una botella de 33cl de mi cerveza Bienvenidos al Lado Oscuro. En caso de no disponer de ella (blame on you) puedes usar una Guinness o una Stout cualquiera. Pero mi Welcome… bueno, no, no puedo decir que es mejor que la Guinness.
De
todas formas, añadimos también agua y dejamos cocer a fuego lento
durante una hora. Este tiempo será suficiente para que la carne quede
tierna y se forme una salsita gracias a la harina que se ha espesado. Y
listo para comer.