Un día me lo hizo notar mi hermano electivo. No es hermano de sangre
pero es como si lo fuera, tanto que para todos nosotros es el Tío Paco.
-En
España las alubias no se comen con pasta- me dijo. Pensé en ello: tiene
razón. Alubias es sinónimo de pochas, de morcilla y chorizo, de
cualquier cosa menos pasta. En cambio los italianos le metemos pasta a
cualquier cosa...
Puesto que disponemos de judías cocidas, de bote
o hervidas por nosotros, del color que sea, alubia, alubia pinta,
incluso garbanzo (no menciono la lenteja porque en mi opinión en este
plato no es la más adecuada) podemos preparar una sabrosísima pasta con
alubias en pocos minutos. Su consistencia es la de una sopa densa y su
sabor depende en gran medida de lo que decidas añadir.
En
una olla se pone a calentar aceite de oliva y cebolla picada finemente.
Si se quiere se puede añadir bacon en daditos o jamón en daditos
también. Unas cuantas hojas de Salvia Officinalis acompañan
proporcionando gusto y placer.
Se añaden las legumbres y se
aplastan parcialmente con una cuchara. Queremos encontrar una parte de
las legumbre enteras, pero las legumbres aplastadas y espachurradas nos
proporcionarán una consistencia cremosa. Añadimos entonces caldo o agua
caliente y una pastilla de caldo y dejamos que vuelva a hervir.

En
este momento podemos poner la pasta. Yo prefiero usar tagliatelle al
huevo secas, rotas para conseguir trozos de pasta pequeños: recordad que
estamos hablando de un plato de cuchara. Pero cualquier pasta muy, muy
corta nos vale, tiburones por ejemplo.
Cuando la pasta está hecha -
y no deshecha - es fundamental enfriar rapidamente nuestra pasta con
legumbres, de no ser así la pasta seguirá hinchándose y absorbiendo todo
el líquido, y no es lo que queremos. Si la enfriamos, la podemos
guardar en la nevera durante días y servirnos cuando nos apetezca. Lo
que yo hago suele ser: enplatar lo que se va a comer enseguida, y
enfriar todo lo demás.
Es bueno poner un chorrito de aceite y
pimienta molida al momento de servir, como alternativa usar aceite
picante o incluso guindillas fresca pochadas en aceite de oliva.